dilluns, 24 de setembre de 2007

mudances

Hola,

com tots sabeu, estic en procés de canvi de pis. Les mudances sempre suposen una mica de strip-tease moral i històric. Remoure llibres, objectes i records ens recorda qui som i d`on venim.

Dintre d`un llibre he trobat un article de Quim Monsó que em vaig imprmir en la primera època que vaig tenir internet, en algun moment de 1997.

És un article que sempre he tingut present de tant ben escrit que és i perque recordo que em va fer plorar.

Us el transcric, així ja no el perdre mai.

Argenteria , Montcada y el Born estan llenos de mossos d`esquadra, y el Pla del Palau acordonado, hasta el extremo de que el la ferretería se las ve y se las desea para poder meter material en una furgoneta. Al camión de la Damm que intenta descargar cervezas para el bar Estrella de Plata la Guardia Urbana les dice que vuelva "a partir de las dos". En la calle de los Ases tres policias toman nota de un coche sospechoso y, tras la Vinya del Senyor, una mossa observa con desconfianza las cajas de las motos de los pizzeros.

En Santa Maria del Mar la aglomeración de cámaras y focos es tal que las turistas-con tops ceñiditos: ha llegado la primavera-no entienden que passa. Hay un montón de mossos d`esquadra (de calle y de gala:con sombrero de copa y alpargatas), policias municipales (de Barcelona, de Blanes...de un montón de poblaciones catalanas), guardias civiles con tricornio, tres ertzainas bien rojos, un policia francés con una chapa que pone "Police", militares con medallas, forestales con jersey verde...Los primeros bancos -para las autoridades-están todos reservados. Atrás quedan las luchas de los servicios de protocolo para decidir quién se sentarà dónde. Si el ministro Posada aquí (que le cojan bien las camaras), si el presidente Pujol allá (que se le vea bien en la tele), si la ministra Birulés acullà (que destaque)...Para los políticos , hasta los funerales son un toma y daca de imagen y jerarquia.

Un cuarto de hora antes de que empiece la ceremonia , en el banco que ha de ocupar la familia se sienta una muchacha sola. Viste americana , pantalones y zapatos negros, y una camisa de blanco crudo. Tiene el pelo rubio oscuro y su cara es tristima. Se coge una mano con la otra y no se atreve a mirar a ningún lado. Todo da a pensar que es la novia del mosso asesinado, y lo confirma el hecho de que, cuando, formando piña, llegan el padre, la madre y el hermando del mosso, la abrazan. Las autoridades-Pujol, Garcia-Valdecasas, Mas, Pomés, Birulés, Posada...- llegan mas tarde y se sientan en el banco de mi lado. AL poco, Pujol gira la cabeza, observa a los familiares, se levanta, les da la mano y vuelve a su sitio. La muchacha de negro golpea nerviosamente el suelo con el pie izquierdo. Cuando suena el órgano, no aguanta mas y empieza a llorar. Llora durante un rato y, cuando ya no le quedan mas lagrimas, se limpia los ojos con un pañuelo, hincha las mejillas y resopla.



QUIM MONZÓ

3 comentaris:

Joana ha dit...

Tot i estar acompanyada aquesta noia estava ben sola. Molt trist!
Que vagi bé la mudança! ;)

Dessmond ha dit...

Bon article, sí senyor.
Que et sigui lleu això del trasllat. Jo odio les mudances. Procuro no moure'm massa dels llocs. És la unica forma de combatir-les. Sort, doncs!

ddriver ha dit...

JO SEMPRE QUE FAIG UNA MUDANÇA DIC AQUESTA ES L ULTIMA,LES ODIOOO!!PERO MAI S ACABEN,SEMPRE HI HA UN ALTRE